Cómo hacer masa de pizza napolitana en casa

La pizza napolitana es una de las pizzas más populares del mundo gracias a su masa ligera, aireada y con bordes altos. Aunque pueda parecer complicada, es posible conseguir excelentes resultados en casa utilizando ingredientes básicos y respetando unos tiempos de fermentación adecuados.

En esta guía aprenderás cómo hacer masa de pizza napolitana paso a paso, qué harina utilizar, cuánto tiempo dejar fermentar la masa y cuáles son los errores más habituales que debes evitar.

Ingredientes para 4 pizzas

  • 1 kg de harina de fuerza
  • 650 ml de agua
  • 30 g de sal
  • 2 g de levadura seca o 5 g de levadura fresca

Esta receta utiliza una hidratación del 65%, un punto de partida ideal para la mayoría de aficionados.

Paso 1: Mezclar los ingredientes

Comienza vertiendo aproximadamente el 90% del agua en un recipiente amplio.

Añade la levadura y remueve hasta que se disuelva completamente.

Incorpora poco a poco la harina mientras mezclas.

Cuando la masa empiece a tomar forma, añade la sal y el resto del agua.

Paso 2: Amasar correctamente

Amasa durante unos 10 o 15 minutos hasta obtener una masa homogénea y elástica.

No es necesario utilizar una amasadora profesional. La masa puede trabajarse perfectamente a mano.

Una masa bien amasada debe ser suave, ligeramente pegajosa y recuperar parcialmente su forma cuando se presiona con un dedo.

Paso 3: Primera fermentación

Forma una bola grande y colócala en un recipiente ligeramente aceitado.

Déjala reposar durante aproximadamente 2 horas a temperatura ambiente.

Posteriormente, puedes pasar a la fermentación en frío para desarrollar más sabor y mejorar la digestibilidad.

Paso 4: Dividir y bolear

Divide la masa en porciones de aproximadamente 250 gramos.

Cada bola servirá para una pizza individual de unos 30 centímetros.

Forma bolas tensas y uniformes procurando no desgarrar la superficie.

Paso 5: Fermentación en frío

Guarda las bolas en recipientes individuales o cajas de fermentación.

Déjalas en el frigorífico entre 24 y 48 horas.

Durante este tiempo se desarrollarán aromas y una estructura mucho más ligera.

Si quieres profundizar en este tema puedes consultar nuestra guía sobre fermentación de la masa de pizza.

Paso 6: Temperar antes de hornear

Saca las bolas del frigorífico entre 2 y 4 horas antes de utilizarlas.

La masa debe volver progresivamente a temperatura ambiente para facilitar el estirado.

Cómo estirar una pizza napolitana

Evita utilizar rodillo.

Presiona la masa con las yemas de los dedos desde el centro hacia el exterior.

Deja aproximadamente 1 o 2 centímetros sin tocar para que se forme el cornicione o borde característico de la pizza napolitana.

Errores frecuentes al hacer masa de pizza

Utilizar demasiada harina al estirar

Puede resecar la masa y afectar negativamente al resultado final.

No respetar los tiempos de fermentación

La paciencia es una de las claves para obtener una pizza ligera y sabrosa.

Añadir demasiada levadura

Más levadura no significa una mejor masa. En muchos casos ocurre justo lo contrario.

Utilizar una harina inadecuada

La fuerza de la harina influye directamente en la fermentación y en la estructura final de la pizza. Por eso es importante elegir una harina adecuada para el tiempo de reposo que vayas a utilizar.

Preguntas frecuentes

¿Qué harina se utiliza para pizza napolitana?

Las harinas de fuerza media o alta suelen ofrecer mejores resultados en fermentaciones largas.

¿Cuánto tiempo debe fermentar la masa?

Entre 24 y 48 horas suele ser un excelente punto de partida para la mayoría de aficionados.

¿Se puede congelar?

Sí. Lo recomendable es congelar las bolas individuales después del boleado para conservar mejor sus propiedades.

Conclusión

Preparar masa de pizza napolitana en casa requiere algo de práctica, pero los resultados merecen la pena. Utilizando una buena harina, respetando los tiempos de fermentación y trabajando correctamente la masa, es posible conseguir pizzas con una textura y sabor muy cercanos a los de una auténtica pizzería napolitana.

Con el tiempo podrás experimentar con distintas hidrataciones, harinas y tiempos de fermentación para adaptar la receta a tus gustos y a las características de tu horno doméstico.